Celebrada la jornada del proyecto RESISTIRÉ sobre las desigualdades de género en la pandemia y post-pandemia

Proyecto Resistiré

2022ko irailak 21

Bilboko Campusa

Ayer 20 de septiembre se celebró en el Auditorio Icaza de la Universidad de Deusto la jornada sobre ‘Desigualdades de género en la pandemia y post-pandemia: lecciones aprendidas para una gestión inclusiva de las crisis’, en el marco del proyecto europeo de investigación RESISTIRÉ. Un evento que congregó a expertas en igualdad de género y representantes institucionales que debatieron sobre cómo las políticas aprobadas durante la pandemia COVID-19 han influido en las desigualdades de género en Europa y las propuestas y acciones que se pueden implementar en aras a una gestión de futuras crisis más inclusiva.

La jornada abrió con palabras de bienvenida de Juan José Etxeberria,  Vicerrector de Comunidad Universitaria y de Agenda 2030 de la Universidad de Deusto, Juan Ibarretxe,  Concejal del área de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao, y María López Belloso, investigadora principal del proyecto RESISTIRÉ en la Universidad de Deusto. El evento siguió con una ponencia de la investigadora invitada y experta en igualdad de género de la Universidad de Gotemburgo, Sofia Strid, quien expuso el impacto de la pandemia y de las políticas adoptadas durante la misma en las desigualdades de género.

La siguiente sesión, moderada por el investigador Félix Arrieta, contó con la participación de Elena Pérez Barredo, Viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, Sergio Murillo, diputado de Acción Social de la Diputación Foral de Bizkaia, y Aizpea Otaegi, Alcaldesa de Errenteria.

Las representantes políticas comentaron que durante la pandemia se han puesto de relieve problemas que ya existían con anterioridad y que tienen que ver con desigualdades de género estructurales que afectan a sectores como la economía. Por eso, una respuesta más eficaz e inclusiva a futuras crisis tiene que empezar por enfrentarse a estas desigualdades para que las respuestas políticas no sigan reproduciendo las vulnerabilidades sociales existentes. Asimismo, se subrayó la importancia que el tejido cívico y la solidaridad ciudadana tuvieron durante la emergencia pandémica para responder a necesidades básicas de las personas más vulnerables. Como ejemplos de mejoras que ha habido, se han destacado la colaboración interinstitucional y la simplificación de la burocracia para garantizar respuestas más rápidas a la situación de emergencia.

En la tercera y última mesa, moderada por la investigadora Elena Ghidoni, y dedicada a iniciativas de la sociedad civil, intervinieron Sonia Gorbeña de la organización Bizitegi, Jone Urionaguena y Tatiana Bellorin de SOS Racismo Gipuzkoa y Remedios Cruz Blanco, técnica de la oficina de igualdad y violencia de género de la Mancomunidad de Río Bodión. Las participantes relataron las dificultades encontradas en la época pandémica para atender a las personas afectadas. Además, se puso de manifiesto cómo la pandemia ha visibilizado -no siempre por las razones adecuadas- la situación de algunos grupos vulnerables, como las personas sin hogar, y entre ellas las mujeres en situación de calle, y las trabajadoras migrantes en el trabajo doméstico. Sin embargo, mucho recorrido queda por hacer, como potenciar el trabajo en red y fomentar un diálogo real entre política y tercer sector. Asimismo, se destacó la importancia de poner en marcha mecanismos de seguimiento y evaluación tanto de las políticas adoptadas como de los servicios proporcionados por los agentes sociales.

Por último, se hizo hincapié en el papel fundamental de las organizaciones de la sociedad civil que a menudo han trabajado para garantizar derechos básicos y hacer frente a situaciones de emergencia sin disponer de los recursos adecuados. Sin embargo, su voz no fue tomada en cuenta en el diseño de las respuestas políticas.

La jornada fue una oportunidad para que tanto actores políticos como agentes de la sociedad civil reflexionaran juntos sobre lecciones aprendidas, casos de éxito y retos pendientes.

Tanto las actoras políticas como las sociales subrayaron que proyectos como RESISTIRÉ son oportunidades para tejer redes entre la universidad, el tercer sector y la política, y dar voz a las personas más vulnerables.

 El proyecto RESISTIRÉ

El objetivo del proyecto europeo RESISTIRÉ es el de proporcionar un conocimiento profundo de los impactos de las políticas de COVID-19 sobre las desigualdades de género en los países de la Unión Europea (más Serbia, Turquía y el Reino Unido). Del mismo modo, también pretende identificar buenas prácticas puestas en marcha por organizaciones de la sociedad civil y políticas que puedan ser inspiradoras para generar cambios hacía la igualdad de género.

Más información en la web del proyecto.