Entrega en Deusto de la 22ª edición de Premios Kale Dor Kayiko al éxito escolar del alumnado gitano

Celebración del kale dor kayiko

2021eko abenduak 21

Bilboko Campusa

Un año más, la Universidad acogió el 16 de diciembre la entrega de los Premios, convocados por la Asociación Kale Dor Kayiko desde 1989, para premiar el éxito escolar del alumnado gitano de Bizkaia y Gipuzkoa. Esta iniciativa parte de la idea defendida y por la que trabajan cada día en Kale Dor Kayiko y es que solo la educación académica va a sacar de la exclusión social a su Pueblo y le va a permitir superar la situación de desigualdad en que actualmente se encuentra.

En este sentido, los objetivos de este premio son, por un lado, manifestar el orgullo que supone para el pueblo gitano el que los escolares hayan aprovechado la oportunidad que sus mayores, en la mayoría de los casos, no tuvieron. Por otro, reconocer públicamente el trabajo realizado por este alumnado a lo largo de toda su escolaridad, por su profesorado y por sus familias; y por último, animarles a continuar estudiando y demostrar lo que valen en las sucesivas etapas formativas: Secundaria, Bachiller, Ciclos Formativos, Universidad,...

El Premio KDK se otorga al alumnado que aprueba 6º de Primaria, 4º de la ESO y Bachillerato, así como algún ciclo formativo medio o superior, diplomatura o licenciatura. También se reconoce el esfuerzo de aquellos que, sin aprobar, lo merecen por el interés y esfuerzo demostrado. En esta 22ª edición se han entregado 66 premios, entre los que se encuentra 1 titulado de Master; 1 de Grado superior; 5 de Grado Medio; 1 de bachiller y 14 de Secundaria, además de otros reconocimientos.

 

Para el estudio no hay barreras

La entrega de estos premios tiene como protagonista al alumnado premiado para quienes la importancia del apoyo de la familia y el luchar por lo que cada uno y una quiera es fundamental en alcanzar el éxito académico. Entre ellos, Jasone Francés, titulada en el grado superior en Diseño y Gestión de la Producción Gráfica, compartió cómo “tenía miedo de elegir y equivocarme, pero que es mejor perder un año que toda una vida trabajando en algo que no quieres”. Añadió que: “cuando alguien te diga que algo es imposible, recuerda que está hablando de sus límites y no de los tuyos”. Por su parte, Rocío Jimenez, Erika Jiménez y Arturo Amaya, tres grados medios, pusieron el acento en la importancia de superarse a sí mismas, ser un ejemplo para sus propios hijos e hijas. Señalaron: “si se quiere, se puede” y “para el estudio no hay edad, ni barreras, ni culturas”.

Más testimonios: Jose Manuel López, Máster en Tributación y Asesoría Fiscal, animó a sus primos y primas a “que sigan adelante, que sigan formándose porque el camino es duro pero la recompensa merece la pena”; y a sus tíos y tías a “que alienten a su entorno más cercano a formarse, que sean ellos mismos quienes ayuden e inculquen los valores del esfuerzo, la dedicación, el sacrificio de tal forma que el día de mañana puedan ser ellos los que estén aquí y ser el ejemplo para las generaciones futuras”.

En el acto, además de los estudiantes premiados, tomaron parte Isabel Ariceta, decana de la Facultad de Educación y Deporte de la Universidad de Deusto; Juan Ibarretxe, concejal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Bilbao; Iñaki Orbe, delegado Territorial de Bizkaia de Educación de Gobierno Vasco; y Oscar Vizarraga, Vicepresidente de Kale Dor Kayiko. Todos ellos coincidieron en destacar el valor de la educación a lo largo de la vida y la necesidad de ésta para construir una sociedad más justa donde prime la convivencia intercultural.

La decana Isabel Ariceta resaltó que “aprendemos a lo largo y ancho de la vida y la educación hace que podamos elegir entre más alternativas”. Juan Ibarretxe, por su parte, hizo hincapié en que “estudiar no significa apartarse de la cultura y además ayuda a construir una sociedad cada vez más justa”. E Iñaki Orbe dejó el siguiente mensaje: “estamos obligados a seguir formándonos y que sea desde la calidad y el disfrute”. Por último, Oscar Vizarraga subrayó que “la educación es la única posibilidad de conseguir la tan anhelada libertad que buscamos para poder conducir a nuestro Pueblo a una sociedad intercultural”.

Desde hace años, la Universidad colabora con la asociación Kale Dor Kayiko. Así, proporciona un marco incomparable a una actividad eminentemente académica, y simbólicamente abre sus puertas a la cultura gitana manifestando así el deseo de acoger en su campus a todas aquellas personas de este pueblo que lo deseen, así como su compromiso con la justicia social en su entorno más cercano.